Cin(E)xperiencias: cuando el cuerpo, la tecnología y la emoción dialogan en pantalla

Cin(E)xperiencias: cuando el cuerpo, la tecnología y la emoción dialogan en pantalla

En la 11ª edición del Festival Internacional BioBioCine se incluirá una muestra continua de obras audiovisuales: 17 obras seleccionadas que integran la sección Cin(E)xperiencias, provenientes de España, Colombia, Perú, Sudáfrica, México, Francia, Brasil y Chile.

“Esta sección busca provocar al espectador a través del cruce entre tecnología, cuerpo y experimentación con nuevas herramientas como la inteligencia artificial. Su curatoría explora nuevas formas de percepción, expandiendo el cine hacia otras artes para convertirse en una experiencia viva, sensorial y colectiva. En un momento en que la tecnología redefine los límites de la creación, incorporamos focos como Diálogos con el Futuro y el Cuerpo”, señala Luis Corvalán Correa, académico y subdirector del Departamento de Danza de la Universidad de Chile y programador del área experimental del festival.

En esta línea, se invita al creador audiovisual Bruno Torres Meschi, cuyas creaciones abren un diálogo sobre las posibilidades expresivas de la inteligencia artificial y la relación entre autoría humana y tecnológica. Asimismo, el Núcleo de Investigación Transdisciplinar Derivas del Cuerpo realizará una performance coreográfica interpretada por Daniela Jordán, Rolando Jara y el propio Luis Corvalán, donde se reúne a un dramaturgo, una artista visual y un performer en una propuesta interdisciplinar donde danza, la música y la imagen convergen en tiempo real.

Diálogos con el Futuro: Bruno torres Meschi

Luis Corvalán, programador de Cin(E)xperiencias, subraya el potencial de la IA como un recurso para expandir la creación, señalando que “abre posibilidades para explorar ideas, texturas y personajes fuera de las estructuras narrativas tradicionales”. Dentro de los cortometrajes que emplean esta tecnología se encuentran las obras de Bruno Torres Meschi, artista invitado Cin(E)xperiencias, que presentará «Y sólo han pasado 50 años…», una pieza de lectura política que utiliza la inteligencia artificial para renovar sus formas de relato y plantear interrogantes como: ¿cuánto hemos escondido bajo la alfombra para poder avanzar? y ¿qué costo implica el Chile que habitamos hoy?; «El Último Artista», desarrolla una historia situada en un escenario postapocalíptico, donde el arte persiste más allá de lo humano gracias a la supervivencia de una grabación que conserva la conversación entre una madre y su hijo. A esto se suman también las obras «Por una nueva patria» y «Che Miguelito».

Buscando presentar obras donde se integre el lenguaje corportal o donde el teatro físico estén presentes, formando parte escencial de la narrativa, se  encuentra el cortometraje chileno «Ojo-Piel» de Fanny Leiva Torres, que narra tres historias donde se divaga entre recuerdos de infancia, sueños y pensamientos presentes. Todo esto se expresa mediante primerísimos planos, que se transforman en territorios abstractos y, en la gran pantalla, se convierten en una experiencia visual intensa. “Hace un zoom tremendo a ciertas texturas del cuerpo y nos deja ver en detalle eso que nos pasa, que está aquí presente. Es un universo fuerte, delicado y brutal a la vez”, dice Corvalán. Otra obra que profundiza en la corporalidad como lenguaje narrativo es «Primera pequeña muerte», de la performer chilena Pia Tapia Díaz, que pone en escena el trauma y su expresión física.

Fotograma: Primera pequeña muerte | Dir: Pia Tapia Díaz

 

Otro título que se presenta en esta línea es «A menos que bailemos», donde la danza se presenta como un acto político y de resistencia frente a la violencia y la desmemoria. “El cuerpo también es un espacio de resistencia, un lugar desde el cual es posible generar comunidad en un sistema profundamente macabro, que lo ha relegado al olvido; aquí, en cambio, ocupa el centro”. A esta perspectiva se suma «Fashion Victims 2.0″ y «Nuvem», cortometrajes que abordan estas problemáticas desde miradas distintas.

Entre todos los títulos que abren la conversacion está Laaste Woord, la cual convierte la animación en una metáfora de la pérdida del lenguaje y el aislamiento, que puede ser llevada e interpretada como el aislamiento, Corvalán expone que “esa problemática nos está pasando a todos. Cada vez estamos más distanciados, más individualizados. Este material provoca, porque nos permite conversar sobre eso.”

Cin(E)xperiencias no busca entregar respuestas cerradas, sino abrir nuevas formas de percepción, donde cada obra dialoga con un territorio distinto, y lo que se espera es que, tras cada proyección, el público pueda cuestionarse, conversar y compartir colectivamente lo que sintió. «Más que una muestra, Cin(E)xperiencias se plantea como una invitación al diálogo y a la construcción colectiva, en la que cada pieza abre una pregunta, un territorio, una emoción distinta», concluya Luis Corvalán.

Festival Internacional BioBioCine es producido y organizado por Imaginaria Audiovisual y cuenta con el cofinanciamiento del Fondo Audiovisual del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Por: Scarleth Hermosilla Alarcón